Abastos
Para distribuidores: qué se mueve, qué se quedó parado y qué hay que pedir antes de que falte.
Mérida, Yucatán · Ciudad de México
Abastos, inventario, punto de venta, bots de WhatsApp y una plataforma donde el cliente ve lo suyo. Construido para negocios que ya venden y se les está cayendo la operación por los lados. nombre provisional: Compuerta
Cada una resuelve una cosa y se puede contratar sola. No es una suite que hay que comprar entera.
Para distribuidores: qué se mueve, qué se quedó parado y qué hay que pedir antes de que falte.
Existencias, entradas y salidas, y el cliente amarrado a su historial. Deja de haber dos verdades.
Cobro, ticket y corte que cuadra con el inventario sin que nadie lo capture dos veces.
Atienden lo repetitivo y pasan a una persona lo que de verdad necesita una persona.
Un solo lugar donde el cliente ve sus proyectos, sus entregables y en qué va todo.
Cuando el proceso es tuyo y no lo cubre ninguna herramienta de estante.
Aquí van dos o tres trabajos con su cifra real y el cliente nombrado, que es lo que de verdad convence. faltan casos del dueño
Negocios operando con esto · Horas ahorradas al mes · Desde faltan cifras del dueño
Es la casa. Aquí se produce, se monta y se atiende de frente: si hay que ir a ver el local, se va.
Donde están las expos grandes y los clientes que operan en varias plazas a la vez.
No necesariamente. Se puede entrar por una pieza —el inventario, el punto de venta, el bot— y dejar lo demás como está. Migrar todo de golpe es la forma más rápida de parar una operación que estaba funcionando.
Las herramientas base ya están construidas y se configuran; lo que es propio de tu proceso se hace aparte. Pagar desarrollo a la medida para algo que ya existe resuelto es tirar dinero.
En servidor propio, no en una plataforma de terceros que un día cambia de precio o cierra. Se te entrega respaldo y la forma de sacarlos.
Hay monitoreo y respaldo, y se te dice cuál es el tiempo de respuesta real antes de contratar, no después. Un proveedor que promete cero fallas está mintiendo o no ha operado nada serio.
Molestan cuando fingen ser personas o cuando no saben pasar la llamada. Los nuestros atienden lo repetitivo —horarios, existencias, estado de un pedido— y en cuanto la conversación se sale de eso, la pasan a alguien.